Un pampeano trabaja en la Antártida para el Servicio
Meteorológico
Recopilación: Profe. Dante Panciroli
(General Pico) – Es
piquense y vive la experiencia de residir un año en la Antártida para prestar
servicios como personal del Servicio Meteorológico en el extremo sur del mundo.
Con temperaturas de 27 grados bajo cero, y resguardados de las tormentas de
nieve, este pampeano forma parte de un equipo de trabajo que realiza mediciones
en ese ambiente gélido.
Sergio Morán dejó General Pico, y su labor
diaria en la estación del Servicio Meteorológico de esta ciudad, en enero de
este año. El día 7 de ese mes comenzó la travesía desde Buenos Aires para
llegar a la Antártida. Tras 20 jornadas de viaje, en avión y en barco, pasó por
el sur argentino, visitó una base chilena, y conoció otras bases argentinas
hasta llegar el 27 de enero a su destino en Orcadas como jefe de la estación
meteorológica.

La Argentina tiene seis bases en la Antártida,
además de Orcadas están: Marambio, Esperanza, San Martín, Belgrano II y Carlini
(antes llamada Jubany). En el 2015 comenzó la selección con 100 aspirantes del
Servicio Meteorológico Nacional para cubrir las 13 vacantes disponibles. Para
la segunda etapa pasaron 35 postulantes y luego se definió por el grupo que
integra Morán junto a otros 12 argentinos.
Los elegidos pasaron por una selección
exhaustiva. Debieron aprobar los exámenes psicofísicos y tuvieron audiencias
ante una junta de evaluación. E incluso, Morán debió operarse del apéndice
antes de partir porque ese es uno de los requisitos, como medida preventiva
para evitar problemas de salud estando en un lugar tan inhóspito. Además,
realizaron capacitaciones relacionadas con las mediciones en Antártida porque
el cifrado que se utiliza, la forma de volcar los datos, no es el mismo que en
La Pampa.
Hay otro tipo de preparación que pasa por lo
personal. Morán aseguró que vivir esa experiencia es “un sueño que tenía que
cumplir”. Ese deseo es parte del impulso que se necesita para afrontar meses
dentro de la base. Porque si bien hay compañeros, en Orcadas son 16 personas
entre los integrantes del Servicio Meteorológico, 11 hombres de las Fuerzas
Armadas y dos representantes de la Dirección Nacional Antártica, la soledad
forma parte de cada día.
Para no estar aislados
una herramienta importante es el acceso a Internet, una forma de comunicación
que incluso permitió hacer esta entrevista. La web permite tener noticias de
sus amigos y familias, estar conectados con sus lugares de origen y tener una
oportunidad de entretenimiento para los momentos de descanso. Incluso, hay un
seguimiento psicológico de quienes residen en cada base, con profesionales que
desde Buenos Aires asisten al equipo.

Tormentas de
nieve.
Con unas pocas horas de sol, que se presentan
solo en dos o tres días por mes, el frío reina en todo el territorio. Los días
de nieve, contó Morán, llegaron con tormentas a fines de mayo y en junio las
nevadas fueron constantes. La temperatura mínima llega a los 27 grados bajo
cero, pero la sensación térmica ronda los 45 grados bajo cero. No hay
posibilidad de salir al exterior, y las visitas de barcos quedaron eliminadas
luego de febrero cuando se congelaron las bahías, recién podrá haber nuevos
arribos a partir de noviembre.
En la base Orcadas hay muchas cosas por hacer
dentro de la rutina establecida. Ese asentamiento cuenta con una casa principal
donde reside el jefe de base y el resto del equipo tiene ahí sus habitaciones,
también está la oficina meteorológica, la radio, la enfermería, la sala de
estar y el comedor. Dentro del predio hay galpones, se cuenta con una casa de
emergencia, un espacio destinado al geomagnetismo que permite detectar las
tormentas solares, también un área de ferretería y el laboratorio destinado a
investigación de los biólogos. Otra infraestructura fundamental son los
generadores, que proveen energía a toda la instalación.
Allí trabaja Morán junto a sus compañeros, con
turnos de 12 horas de 7 a 19 y de 19 a 7. Se llevan a cabo las tareas de
medición y registro de datos pero también se suman otras tares de limpieza,
descongelado de agua para la reserva líquida, e incuso la selección de basura
para separar residuos orgánicos de inorgánicos porque el cuidado del
medioambiente es una de las consignas.
Ahora Morán está casi a la mitad de su
experiencia, y la fecha de regreso especulada es para marzo del 2017.













