CACHIRULO LA PAMPA ARGENTINA-HISTORIA



Llevan Wi-Fi a Cachirulo
 La Pampa Argentina
Recopil.Prof. Dante Panciroli

Técnicos de la Dirección de Comunicaciones colocaron en la Escuela N°29 de Cachirulo, dispositivos para que la entidad educativa tenga wi-fi y puedan estar vinculados al Ministerio de Educación y otras áreas del Gobierno Provincial en general.
La directora de la escuela, Zulma Rodríguez, informó hace 20 días están conectados, “somos muy felices porque el Gobierno Provincial nos cumplió un viejo pedido que llevaba unos 7 años, ahora tenemos Internet y telefonía; ya en los celulares funciona la conectividad y nos falta muy poquito para que esté todo configurado en las computadoras, que están listas”.
También informaron que pondrán en funcionamiento el “aula digital”, un proyecto que tiene la escuela, y “ahora con wi-fi va a poder desarrollarse más en profundidad”. “Este proyecto nació hace 4 años y ahora los chicos están muy entusiasmados, nos ha cambiado la vida a todos los docentes, Internet es una herramienta que se transforma en pedagógica y nos sirve mucho”, finalizó la docente.



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Un pueblo fantasma que resucitó
Publicado en edición impresa | Lunes 21 de febrero de 2000
Nueva vida: a 20 kilómetros de la capital provincial, el paraje Cachirulo renace gracias a la instalación de hornos de ladrillo.
Carina Miguel fabrica ladrillos en Cachirulo
Foto: Joaquín Rodríguez- Foto del día 21.02.2000
CACHIRULO, La Pampa.- Este extraño paisaje tiene un nombre que parece extraído de los cuentos infantiles. Desde el acceso a lo que alguna vez fue el poblado se observan ruinas de un tiempo muerto y calles desdibujadas sobre las que avanza, hambrienta, la fronda implacable.

Bajo el tórrido sol del verano suenan las voces del silencio: silbidos de pájaros, el soplo del viento entre los árboles, ese raro ruido de agua que producen las chapas vetustas. Cachirulo es un pueblo fantasma que alguna vez se irguió floreciente a la vera del ex Ferrocarril General Sarmiento, hasta que sus habitantes lo abandonaron sin pena ni gloria cuando iniciaron el éxodo inexorable hacia centros urbanos más grandes.

Pero en los últimos tiempos ocho familias de pampeanos pauperizados encontraron en las casas muertas un nuevo sitio de esperanza, donde sobreviven con una economía básica de susbsistencia. Son la otra cara de una provincia próspera; una muestra de los desplazados por la recesión.

Mujeres jóvenes y adolescentes que fabrican ladrillos, hombres y muchachos que viven de la caza de animales silvestres, ancianos apartados del mundo más niños desnudos que juegan entre ruinas, despertaron sorpresivamente a este pueblo condenado al sueño eterno.
Aquí, a escasos 20 kilómetros de Santa Rosa, florecieron durante décadas las chacras de colonos inmigrantes. Por entonces, el tren pasaba periódicamente con su carga de granos y animales. Los días se sucedían felices, pero la decadencia del ferrocarril y la recurrente crisis de los sectores productivos condenaron al pueblo a una inexorable desaparición.

Los vecinos no resistieron el embate de la modernidad y debieron dejar atrás sus casas, veredas, esquinas, huertas, galpones, patios, una plaza y el pequeño cementerio.

Renacer

El cuarto de siglo transcurrido desde entonces se encargó de borrar aquellas huellas. Crecieron inmensos árboles y yuyales, cayeron los techos, se derrumbaron las paredes, y el pueblo adoptó esta identidad fantasma, interrumpida de tanto en tanto por la visita de algún vagabundo o la llegada de algún curioso.

Sin embargo, después de tanto olvido, un nuevo soplo de vida se exhibe repentinamente y otros rostros se adivinan en las ruinas abandonadas. Aunque no son ya los prósperos chacareros: son familias enteras de los sectores desplazados por la crisis, que huyen de los centros urbanos y llegan aquí en busca de un horizonte menos ingrato.

En pocos años se instalaron aquí cuatro hornos de ladrillos, uno de ellos sobre las vías del tren, en el mismo sitio que alguna vez ocuparon los galpones de acopio. Aunque generalmente se apartan de este rudo oficio, aquí las mujeres también ensucian de adobe sus brazos.

Tal es el caso de Carina, de 17 años, y Adela, de 13, hijas de Eusebio Miguel, un hornero llegado hace un lustro desde Toay. "Vinimos a Cachirulo porque la vida está muy difícil allá y ya no queda tierra para hacer ladrillos", narra.


Eusebio transpira bajo el sol del mediodía y habla apoyado sobre una pala vieja y emparchada. "Me ayudan las chicas porque el único varón grande que tengo, Arnaldo, trabaja de peón en otros hornos", comenta, mientras presenta con gestos parcos a los restantes miembros de su familia: cinco hijos pequeños y la esforzada mujer que lo siguió al destierro.

Los Miguel viven humildemente en una de las casas que eran propiedad del ferrocarril. "Hubiésemos preferido la vieja estación, pero cuando llegamos ya estaba ocupada", recuerda, resignado. No tienen agua potable ni gas, pero la Cooperativa Popular de Electricidad de Santa Rosa reacondicionó las líneas de energía y disfrutan, como el resto de las 70 personas que viven aquí, de la luz eléctrica.
Como hace milenios
A una cuadra de distancia, aunque las esquinas aquí deben adivinarse, porque la naturaleza devoró sin piedad calles y veredas, vive Francisco Llorens, un joven de 23 años llegado hace apenas dos meses, cansado de la pobreza endémica que afecta a Toay y de la galopante desocupación que azota a la capital provincial.

"Fui peón de panadería y también trabajé en los hornos, pero en los últimos meses nadie me dio trabajo y me estaba muriendo de hambre", dice. Mientras lía un cigarro con la mirada entornada, explica que eligió Cachirulo porque allá está su padre, "que se vino hace unos dos años" y se instaló en una de las tantas casas deshabitadas.

Francisco vive de la caza y la recolección, como los hombres hace milenios. "Aquí nadie nos molesta, si pareciera que no existimos. Salgo a peludear por las noches, con los perros, y vendo los peludos en Toay." En una jornada de suerte tal vez llegue a cazar "6 o 7 animales", que pueden dejarle unos cinco pesos por ejemplar. "Pero no todas las noches hay buen clima y no siempre la gente tiene plata", advierte.

Si bien sabe que el frío hará las cosas muy difíciles, Francisco tiene buenos planes para el invierno, "la mejor época para cazar chanchos (jabalíes). Puedo hacer alguna diferencia y ganar unos pesos", se ilusiona.

Lo que para otros puede sonar a aventura, para él es cosa de todos los días. Cuando sale a cazar jabalíes, lo hace armado con un cuchillo y tres perros. "Ellos lo encuentran y lo inmovilizan; yo lo mato de un tajo", resume, con dramática sencillez.

En el otro extremo de la vida, aunque sólo a media cuadra de distancia, vive Ciriaco Pebé: un saludable anciano de a caballo, próximo a cumplir 78 años. Apocado y manso, este hombre es el único habitante que vio morir el pueblo y hoy asiste, casi con indiferencia, a esta extraña resurrección. "Yo pasé casi toda mi vida en Potrillo Oscuro y llegué a Cachirulo en 1974. Para entonces, el tren no pasaba más y no quedaba casi nadie", describe.

Sin embargo, la memoria de Ciriaco aún conserva las imágenes de la primera vez que visitó el pueblo, hace casi 50 años: "Tenía más de mil habitantes y una zona de chacras muy próspera. Después llegaron los grandes (terratenientes), se compraron la tierra y empezó la decadencia".

Los tiempos cambiaron y en pocos años no quedó nada. "Yo permanecí porque me contrató el dueño de un campo para que le cuide la propiedad." Ciriaco vivió solo hasta que comenzaron a llegar los desplazados.
Fuente Diario La Nación- “Lunes 21 de Febrero de 2000” Recopilación- Flavio Fangolini
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Cachirulo un Pueblo ya en la Historia


Avenida España en Cachirulo cuando aun funcionaba
como pueblo con autonomía propia a mediados del 70.

“Soy indio manosanta y primo de Ceferino...me llamo Martín Carriqueo"

Hace 61 años nací en Puelches, bajo los dominios del Cacique Calderón, de ascendencia india-chilena, no hubo quien lo enseñara a escribir ni a leer, su sangre lleva la raza de Ceferino Namuncurá, y recibió del Señor la misión de curar a los animales y a los hombres. Se llama Juan González, según está asentado en el Registro Civil, o Martín Carriqueo, como lo bautizaron de nuevo cuando se enroló.
Vive actualmente y desde hace ocho años en Cachirulo, donde invirtió medio millón de pesos en una casa y despensita, pero asegura que se "fundió".
Una historia como resucitada de los amarillentos partes de la conquista al desierto pero viva en la persona del que se auto titula "manosanta", don Martín Carriqueo y de su esposa -por civil y por la iglesia- Doña María Luisa Ledesma, de ascendencia cordobesa.
Carriqueo hilvana su genealogía, con sus palabras: "Soy primo hermano de Ceferino Namuncurá, nos criamos juntos, por parte del señor Calfucurá de ese que está en ese famoso hotel, somos parientes de ese señor que reinó en Chilhué", que hoy le dicen Carhué. - Donde él tuvo la tribu. Soy lndio serrano. Yo no reniego de mi vida ni de mi parentela. Soy indio, soy muy ladino, sí pero yo soy indio puro.
Le puedo hablar en quichua, el idioma de la verdadera raza nuestra. Hace poquito falleció el último pariente mío -en un accidente- Andrés Namúncurá, hará un mes".
Eufórico noticia Carriqueo que tiene su madre viva: "95 abriles (que irán y nunca volverán) reside en Villa Regina, Río Negro".
Confiesa que le gustaría volver a Puelches, a donde hace tres años viajó por última vez; porque su negocio, dice, no "camina", tiene cuatro clientes y "en la semana, a veces, no se hace ni mil pesos" (por supuesto viejos). Soy su misión en la Tierra, dice Carriqueo: "Soy curandero, si señor, lo soy. Eso lo traigo de nacimiento, soy naturalista". Desde los 11 años curaba animales, por lejos que estuvieron
Conociendo su dueño y el color del pelaje. La virtud mía que me dio Dios fue para veterinario. Con los humanos igual, nosotros hipnotizamos -no somos Jaime Press- nosotros venimos con esa idea natural, por eso yo soy "naturista"'. Fue hachero, caminante errante, manosanta, y ahora comerciante, se ufana de su parentesco y su pura sangre india; tuvo problemas con la policía porque según "sus leyes"
Practica el uso ilegítimo de la medicina, un Inglés le enseñó "los números", tiene tierras en Puelches, según el reparto para quienes integraban la tribu, se separó de ella en el año 1923, "por la epidemia grande, cuando la nevazón que quedamos casi todos de a pié y yo malamente pude salir con un caballito dando lástima", recuerda el ya sexagenario don Martín.
Su "laboratorio" -como gusta llamarle- es su dormitorio, donde atiende. Allí colecciona innumerables recuerdos, fotos, cuadros, afiches, pequeños bustos, y mil cosas más. Sobre una mesita de luz se destaca;
Un cuadro una fotografía la en la que posan Carriqueo, su esposa, dos hermanas Vázquez, el. Jefe de Policía Sr. Molero Rawson y el Gobernador de la Provincia, Contralmirante Helvio Nicolás Guozden. "Fue cuando llegó en embajada, hace cuatro años, es el padre de nuestra tierra".
...Y lo dejamos a don Martin Carriqueo, su esposa, su despensa, su laboratorio y su queja por haberse radicado en Cachirulo, porque a Carriqueo le gustaría vivir en Santa Rosa.
Diario "La Capital" Viernes 12 de Marzo de 1970" - Pág. 7
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                             Historia de un pueblo fantasma

Cartel que se encontraba ubicado en el andén de la estación ferroviaria

Cachirulo está ubicado a 20 km de Santa Rosa, capital de La Pampa, y a 10 km de Toay, pertenece al departamento de este último.
Seguramente un puñado de documentos es muy poco para contar la historia de un pueblo, más si esta no es precisamente "un cuento" sino, una realidad Inmigrantes, indígenas, mestizos que se empeñaron en forjar la Argentina de aquellos años, nunca creerían lo que hoy se ve...sus miserias y las nuestras.
Fueron suficiente 100 años para tener algo que contar.
Pueblos a la vera del camino de hierro, que los viera crecer, languidecer y mas tarde morir.
Un pueblo del que hoy solo se juntan ruinas, condenándonos a la fantasmagórica imaginación de niños en sus calles, almacenes, carros repletos de leña, señoras haciendo sus compras y... la locomotora humeante llegando al andén
Será este acaso nuestro destino...?
El homenaje para aquellos que creyeron en su esfuerzo, y sacrificaron sus sueños, poniendo pasión y amor a este pedazo de tierra pampeana.

Mateo Walas, Tomás Borowiwe, Demetrio Olecsluk, Jorge Mazurak, Pablo Chufreda, Gabriel Moskaluk, Manuel Mercado, Emilio Cubas, Jorge Santa Juliana, Manuel Castro, Pedro Phagouapé, Juan Aleccho, Gelindo Panciroli, Santiago Ortiz, Martín Carriqueo, Avelino Vázquez, Manuel Lorenzo Jarrin...

El Fundador
El fundador de Cachirulo fue Don Pedro Phagouapé, ocurrido el 9 de Marzo de 1901. El nombre de Cachirulo aparece recién en 1910, antes se la denominaba "Tres Botones".
Cachirulo fue parte de la Colonia San Antonio fundada por Santiago Ortiz, luego Don Pedro Phagouapé, de origen vasco-francés la divide en parcelas mas chicas, "chacras", dando origen al pueblo.
Vivienda fundador Cachirulo
. (1)
Suele consignarse erroneamente el año 1910 como fecha de fundación, dada la repercución que tuvo la llegada del tren en esta fecha.
Pedro Phagoupé falleció en 1928 según registro del cementerio: fue la segunda persona sepultada allí, no figurando el día y el mes que ocurrió el deceso.

Tres Botones
Muy cerca donde luego se fundara Cachirulo, existió una posta o fonda donde se reabastecían y relevaban los caballos de las carretas que hacían el camino entre Victorica, Toay y Gral Acha, único vínculo en aquel momento entre estos pueblos antes que llegara el tren. Los propietarios de aquella posta eran tres hermanos de apellido Botón, razón suficiente para que el pequeño poblado que emergiera en los primeros años fuese conocido como"Tres Botones". "Antes continuó diciendo Gelindo Panciroli, ese pueblo se llamaba "Tres Botones". El origen del nombre nació que aquí cerquita aproximadamente unos mil metros, tenían las posta y paradas de las carretas. Su apellidos era Botón. Al llegar el ferrocarril en 1897, en oportunidad de la inauguración de la flamante estación, se resovió poner el nombre de Tres Botones a la parada en homenaje a estos tres pioneros. El nombre permanece hasta 1910, oportunidad en que luego de muchas consultas fue denominado Cachirulo, tomado de Cachi: pasto, lo: médano, en la acepción indígena."(2)


"...Santiago Ortiz, fundador en el año 1901 de la colonia San Antonio, ya había practicado la subdivisión de los terrenos, que mas tarde compró don Pedro Phagouape y fraccionandolo en parcelas mas chicas dio origen a lo que hoy es Cachirulo..."
Apuntes Históricos
En 1897 llegó el ferrocarril a Cachirulo, y se inauguró la estación. El servicio contó hasta el año 1910. En la primera fecha se denominó a este pueblo con su actual nombre, ya que anteriormente, dos de los fundadores se disputaban el bautismodel nombre. Salomonicamente el Administrador de la Estación sentenció: Cachirulo (cachi - pasto; lo - médano).
Inicialmente el obraje de leña dió trabajo a mucha gente, que poblaron la incipiente comunidad. Pero después, con la clausura de la estación, esa fuente de trabajo desapareció y el éxodo mermó la población hasta dejar 82 habitantes, según reza el Censo Nacional de Viviendas y Familias de setiembre de 1970.



(1),(2) Reportaje a Gelindo Panciroli - Diario "La Reforma" domingo 14 de marzo de 1971" - Pag 5.
                                                            Don Gelindo Panciroli
                                                     Comisionado Municipal 1961-1978


Presidente de la Comisión de Fomento de Cachirulo Desde el 14 de marzo de 1961 se encuentra al frente de la Comisión de Fomento de Cachirulo el Señor Gelindo PANCIROLI. Su gestión ha recibido según sus propias declaraciones, el mayor apoyo por parte del Superior Gobierno de la Provincia. Los proyectos que su organismo tiene en carpeta para la realización correspondiente al Plan Trienal, que vence el 31 de diciembre proximo están condenadas el la expresión del señor Comisionado Municipal: " Mi gestión es la de adelantar el pueblo la de confor-mar realmente una comunidad. Concretamente y en primer término la construcción de una plazoleta que llevará el nombre del fundador de Cachirulo, entoscamiento de las calles céntricas del pueblo, remodelación del cementerio de caminos vecinales y el plan de forestación como tambien la construcción de un tanque elevado de agua para el suministro del elemneto a la escuela, comuna y capilla que ya se llama a licitación.
Las obras que he ralizado hasta la fecha son: Parte de la remodelación del cementerio parte del entoscamiento de la ruta 4 la remodelación del edificio de la comuna y escuela y que este año tiene que terminarse el resto.
Diario "La Capital" Viernes 12 de Marzo de 1970" - Pag 7
Momentos en que el Gobernador de la provincia visitara
Cachirulo. Sentados Carriqueo y su esposa. Año 1970.

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FESTEJOS de los 70 años de Cachirulo-Domingo 14 de marzo 1971
Placa en homenaje al fundador Don Pedro Phagouapé.


FESTEJOS de los 70 años de Cachirulo-Domingo 14 de marzo 1971
Momento en que se coloca la piedra fundamental para la construcción de la capilla,
por parte de la señora Nélida Phagouapé de Impieri, observan José Lespade,
Gelindo Panciroli (Comisionado) y Raúl Ernesto García Córdoba (Buby) de espalda.


FESTEJOS de los 70 años de Cachirulo-Domingo 14 de marzo 1971
El señor Roque Mallo ex intendente de Cachirulo, que permaneció durante 15 años al frente
de la comuna recibe una medalla, entrega el Susecretario de gobierno Héctor Mario Vega.





Gelindo Panciroli se desempeñó como comisionado de Cachirulo
desde 14 de marzo de 1961 al año 1978.

Fuente
Fuente: Material aportado por los hijos de don Gelindo Panciroli a Pag. Soy de Toay




5 comentarios:

  1. QUE LINDO UN POCO DE HISTORIA DE CACHIRULO Y Q EMOCION VER LAS FOTOS DE MI ABUELO. TIO TE FELICITO POR EL BLOG!!! GRACIAS POR MANTENER VIVA LA MEMORIA DE CACHIRULO.

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    Respuestas
    1. Ciudad Pueblo "cachirulo" La Pampa Argentina

      http://www.facebook.com/pages/Ciudad-Pueblo-cachirulo-La-Pampa-Argentina/113165782086809

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    2. QUE LINDO HABER ENCONTRADO ESTE RECUERDO YO VIVI EN CACHIRULO CUANDO EL ALMACEN DE RAMOS GENERALES ERA DE DON VAZQUEZ ABUELO DE DANTE

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  2. Que lindos recuerdos- Roque Mallo fue mi abuelo y cada vez que voy a Santa Rosa mi sitio obligado es dar una vuela por Cachirulo. Mi tio Lorenzo vivia donde funciona o funcionaba la escuela......Lamentablemente cada viaje esta mas destruido , pero seguire visitandolo....Soy Eitel Vedoya de Posadas Misiones

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  3. Viniendo de Bahia Blanca por la 35 - en el 2007 - pasé por un cartelito casi despintado que decía " Cachirulo 12".
    Me quedó la intriga y seguí viaje a Sta.Rosa.
    Le dije a mi mujer que para el próximo viaje iba a entrar - y así fué.
    En el 2008 viniendo de la Patagonia, entré a Cachirulo por el camino que rodea unas lineas de alambrados - camino deshecho y lleno de pozos.
    No me importaba.
    Al terminar el trillo, estaba Cachirulo.
    Restos de lo que fué un pueblo, calles apenas visibles - millones de moscas y olor de desperdicios de cerdos - un calor agobiante y polvareda que ni en el Impenetrable he visto.
    Pero había algo que me llevó hasta ese lugar
    No tiene explicación.
    Mi mujer ni se bajó del auto - visiblemente fastidiada.
    Me instalé frente a la abandonada estación que ya conocía porque me decidí a buscar fotos antes de conocer el pueblo.
    Luego de sacar un rollo completo de 36 fotos, saludé a algunos vecinos que se asomaban para saber que hacía este viejo boludo sacando fotos, y salimos para Sta. Rosa por el otro camino que conduce a la ruta donde está un puente que atraviesa una laguna - no recuerdo el número.
    Obviamente en el trayecto, mi mujer me preguntó para que habíamos entrado a ese poblado fantasma.
    No soy de dar muchas explicaciones - lo que quiero hacer lo hago - al que le gusta le gusta y al que no le gusta igual.
    Necesitaba conocer Cachirulo.
    Languidece en el desierto y tiene el glamour de esas estaciones que algunas vez abrigaron grandes esperanas.
    Verlo me hizo mucho bién, aunque todos lo consideren una ruina.
    Saludos

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